jueves, 25 de julio de 2013

ALVARADO, MUÑOZ Y QUEZADA, FELICES POR EL DEBUT CON EL PUEBLA EN EL TORNEO DE COPA.



Son pocos los que han tenido la oportunidad de debutar con la franja, pero no sólo es llegar a pisar el campo del estadio Cuauhtémoc, sino mantenerse.
El partido ante Altamira, significó el debut de jóvenes camoteros con un gran futuro, ellos son: Miguel Alvarado Caloca, Edgar Muñoz Rangel, Mario Quezada Gutiérrez.
Miguel Alvarado, se trasladó desde el Distrito Federal a Puebla en la búsqueda de un sueño, debutar en primera división.
Por eso, al momento de pisar el campo los sentimientos rebasaron al juvenil, al hacerse un nudo en su garganta.
"Hay cierto nerviosismo, es una alegría que la tienes que controlar para hacer un buen partido, pero no te quita que cuando vas a entrar te den una ganas de llorar".
El apoyo de los padres de familia es fundamental, por ello y para ellos es la dedicatoria de este momento, así lo afirmó Alvarado Caloca.
"Es el sueño de cualquier joven, por el cual peleas desde chiquito, del esfuerzo de tus papás, de toda la gente que te apoya".
El regalo más especial a sus papás, por el apoyo y dedicación a los sueños de un joven que ha hecho sacrificios.
"Mis papás felices; mi mamá y mi hermana estuvieron en el estadio, pero al terminar le marque a mi papá que no pudo estar y me felicitó, estoy feliz".
Las metas están marcadas para Miguel Alvarado, ahora buscará el debut en Liga.
"Sólo se dio un pasito, por eso tenemos que caminar más y más fuerte, porque ahora quiero el debut en Liga".
Los otros dos debuts, tienen particulares similitudes. Llegaron a la pretemporada en Acapulco después de ser observados por Raúl Arias. Ambos tienen a sus familias lejos y viven juntos para sufragar sus gastos, pero tienen hambre de triunfo y a pesar de estar lejos de sus tierras (Durango y Coahuila) disfrutan esta ciudad.
Edgar Muñoz, es conocido como "Rocky" por su similitud con el personaje de Sylvester Stallone y su fiereza al momento de marcar a sus rivales.
Su sensación al momento de debut fue de orgullo y ansiedad absoluta.
"Se siente una adrenalina en el pecho, una emoción tremenda; quieres saltar a la cancha y mostrarse, entusiasmo absoluto".
No es fácil evitar los nervios, a pesar de ser un juego de Copa. La afición en un momento fue exigente con el equipo, a pesar de ello saben que deben evitar sentír miedo escénico.
"Se siente bonito jugar con afición, es muy diferente porque ellos pagan un boleto y pueden gritar lo que quieran y eso te da más responsabilidad, pero uno tiene que estar tranquilo y concentrado en el partido".
Mario Quezada, desde siempre soñó con ser futbolista y ahora sigue pensando que es el mejor trabajo del mundo.
"Es una felicidad muy grande, te preparas toda la semana para este tipo de
circunstancias, para disfrutar el momento".
Su manera de gambetear y hacerse espacios entre líneas marca el juego de
Quezada.
"Entrar concentrado, bueno, lo más que se podía porque eran muchos nervios, era una oportunidad grande que nos daba el entrenador, no le podíamos fallar".
El mensaje de los tres debutantes es unánime, trabajar duro, sacrificar todo y aprender de todos para poder lograr el debut en el primer equipo.
"Es trabajar duro en el día a día, es lo primordial y no dejar de creer en los
objetivos. Hay que meterse en la cabeza que es muy difícil pero con empeño y ganas lo van a lograr" finalizaron.